¿Cuál es la mejor opción para tratar la epicondilitis: frío o calor?

Tienes el hielo en el congelador y la manta eléctrica en el armario, y no sabes cuál de los dos coger para el codo. Es una duda muy común, y la respuesta corta es: depende de en qué momento de la lesión estés.

Puedes leer el tratamiento general de la epicondilitis en nuestra guía completa sobre codo de tenista, codo de golfista y PRP. Aquí resolvemos específicamente el dilema frío o calor.

Frío: tu aliado en la fase de dolor agudo e inflamación

Cuando el dolor es reciente, hay hinchazón o notas la zona caliente al tacto, el frío es la opción recomendada. Reduce la inflamación local y ayuda a calmar el dolor en las primeras 48-72 horas tras un pico de molestia.

Calor: útil en la fase crónica, antes de estirar o entrenar

Cuando el cuadro ya lleva tiempo evolucionando y no hay inflamación activa, el calor puede ayudarte a relajar la musculatura y preparar el tendón antes de hacer estiramientos o ejercicios de fisioterapia.

El error más frecuente: usar calor en fase aguda

Aplicar calor cuando la zona está inflamada puede aumentar la sensación de hinchazón y dolor en lugar de aliviarlo. Si tienes dudas sobre en qué fase estás, el criterio más simple es fijarte en si hay inflamación visible o sensación de calor local: si la hay, frío; si no, calor puede ser una opción.

Cómo combinarlos en la práctica

Algunas personas alternan frío tras la actividad (para controlar la inflamación provocada por el esfuerzo) y calor antes de entrenar o hacer fisioterapia (para preparar el tejido). Pregunta a tu fisioterapeuta si esta combinación tiene sentido en tu caso concreto.

Preguntas frecuentes sobre frío o calor en la epicondilitis

¿Cuándo debo usar frío en la epicondilitis?

En la fase aguda, cuando hay dolor reciente, inflamación o sensación de calor local en la zona. Aplícalo 15-20 minutos, con un paño de por medio, varias veces al día.

¿Cuándo debo usar calor en la epicondilitis?

En la fase crónica, sin inflamación activa, especialmente antes de estirar o hacer ejercicios de fisioterapia, para relajar la musculatura.

¿Puedo alternar frío y calor el mismo día?

Sí, en algunos protocolos se combina frío tras el esfuerzo y calor antes de entrenar, pero conviene ajustarlo con tu fisioterapeuta según tu fase concreta.

¿El calor empeora la inflamación?

Si hay inflamación activa, sí puede aumentar la sensación de hinchazón y dolor. Por eso se reserva para cuando la fase aguda ya ha pasado.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un fisioterapeuta o médico colegiado sobre en qué fase de la lesión te encuentras.